La crisis energética reaviva la subida de los tipos
La paralización del conflicto en Oriente Próximo frena la dinámica económica y acentúa las presiones inflacionistas. Se trata de una combinación explosiva que ha provocado un notable repunte de los rendimientos de la renta fija.
El retroceso de los indicadores de confianza en la zona euro que se ha constatado desde que estalló el conflicto en Oriente Próximo hacía presagiar una desaceleración del dinamismo en la región. Así pues, la moderación del ritmo de crecimiento durante los tres primeros meses del año (+0,6% trimestral anualizada) no ha sido ninguna sorpresa. Entre las grandes economías europeas, Alemania se anotó un buen crecimiento (+1,3%), impulsada por un consumo privado y público sostenido que refleja una política presupuestaria expansionista. Por el contrario, Francia decepcionó y reveló un estancamiento del PIB en el conjunto del trimestre al verse castigado el país por la debilidad del consumo de los hogares y de la actividad de construcción.
Perspectivas sombrías
El continuo bloqueo del estrecho de Ormuz desde hace más de dos meses reduce con creces las perspectivas para el crecimiento europeo. En abril, el índice anticipado PMI compuesto volvió a contraerse hasta situarse por debajo de la barrera de los 50 puntos (48,8). Esto pone de manifiesto una mayor debilidad de la actividad en el sector servicios, afectada por la caída de la demanda procedente de los consumidores. La resiliencia observada en el segmento manufacturero no debe extrapolarse, puesto que es indicativa, por lo menos en parte, de un anticipo de pedidos en un contexto de presiones alcistas sobre los precios y de posibles perturbaciones en las cadenas de suministro.
Condiciones monetarias más duras en curso en la zona euro
El tipo alemán a 2 años ha subido más de un 0,6% desde principios de año y, en estos momentos, se acerca al 2,75%. Este avance neto de los tipos a corto plazo refleja las previsiones de una política más restrictiva por parte del BCE: los mercados prevén entre dos y tres subidas de tipos de aquí a finales de 2026, y el primer aumento se espera para junio. Los rendimientos a largo plazo también presentan una trayectoria alcista a causa de un repunte en las expectativas sobre la inflación. En Alemania, el mercado ya pronostica una inflación anual media de alrededor del 2,3% (frente al 1,75% de comienzos de año) para los 10 próximos años.
Por otra parte, la última encuesta del BCE sobre la concesión de créditos bancarios en la zona euro reveló un nuevo endurecimiento de las condiciones de concesión de préstamos a las empresas durante los tres primeros meses del año. Esta prudencia, que podría mantenerse en el segundo trimestre del año, se explica, en concreto, por una mayor aversión al riesgo dentro del sector bancario.
Fuente: BCE, Banque de Luxembourg
El precio del barril sigue por encima de los 100 USD
El precio del Brent, petróleo de referencia en el mar del Norte, se ha estabilizado estas últimas semanas alrededor de los 110 USD, un nivel ligeramente inferior a la cota máxima observada en fechas recientes. Esta calma relativa en cuanto a los precios se atribuye a dos factores: por una parte, la fuerte expansión de las exportaciones marítimas procedentes de Estados Unidos y, por otra parte, un mayor uso de las reservas nacionales por parte de China, que está recurriendo menos a las importaciones. No obstante, no parece que estos dos factores vayan a durar para siempre. En vista de la acusada contracción de los niveles de reservas a escala mundial, cobra vital importancia que se reabra con rapidez el estrecho de Ormuz en las próximas semanas para evitar una nueva escalada de los precios del petróleo.
Resiliencia en la economía estadounidense
El producto interior bruto de Estados Unidos avanzó un 2% trimestral anualizado durante el primer trimestre del año, gracias a un crecimiento moderado de los gastos de consumo de los hogares (+1,6%). Los indicadores de consumo más recientes (en particular, las ventas minoristas del mes de abril) no dejan entrever, por el momento, una desaceleración más marcada del nivel de gasto. Las importantes devoluciones de impuestos consecuencia de la ley presupuestaria «One Big Beautiful Bill Act», que introducen rebajas fiscales con un efecto retroactivo en 2025, suponen cierto alivio para los hogares en este contexto inflacionista. Asimismo, la economía estadounidense está viéndose enormemente respaldada por las inversiones en tecnología, que han aportado más de un 1% al crecimiento durante el trimestre. Esta tendencia seguramente se mantendrá. Por poner un ejemplo, después de publicar sus resultados del primer trimestre, los grupos Meta Platforms, Microsoft, Google y Amazon.com han revisado al alza sus planes de gasto en inversión, que, en conjunto, superarían los 700.000 millones de USD en 2026.
Sin signos claros de desaceleración en el mercado laboral
La creación de empleo en el sector privado en abril respondió a las expectativas, al registrar la cifra de 123.000 nuevos puestos de trabajo. En términos más generales, entre febrero y abril se crearon 55.000 trabajos de media mensual, un nivel suficiente para evitar un repunte de la tasa de paro. No obstante, seguimos observando una concentración importante a nivel sectorial, con creación de empleo sostenida en sanidad y asistencia social.
Política monetaria sin cambios y tipos en claro ascenso
La resiliencia del crecimiento y del mercado laboral y el aumento de la inflación (el índice de precios al consumo de abril subió un 3,8% en términos anuales, a saber, el avance más fuerte registrado desde 2023) son elementos que justifican que en Estados Unidos se mantenga sin cambios la política monetaria.
Al igual que en la zona euro, los tipos a corto plazo repuntaron con fuerza. El rendimiento a 2 años ha subido más de un 0,6% desde el comienzo del año. Y los rendimientos a 30 años han alcanzado su nivel más elevado desde 2007. Kevin Warsh, que acaba de estrenarse como presidente de la Reserva Federal, hereda un entorno económico que no permitirá, sin duda, la relajación monetaria que tanto espera la administración Trump.
Fuente: Bloomberg, Banque de Luxembourg
Euforia en los mercados bursátiles pese a la tensión en los tipos
Pese a las fuertes tensiones observadas en los mercados de renta fija y la escasa visibilidad sobre la evolución del conflicto en Oriente Próximo, los mercados financieros han experimentado un notable repunte desde principios de abril. Dicho repunte se atribuye principalmente, por un lado, al dinamismo de los beneficios empresariales, tal y como reflejan los excelentes resultados del primer trimestre, sobre todo en Estados Unidos, y, por otro lado, al interés que siguen mostrando los inversores por el tema de la inteligencia artificial. Sin embargo, el alza de los mercados resulta bastante frágil, ya que se concentra en un número reducido de valores.
Damien Petit, CFA, Responsable de Inversiones de Banca Privada
Banque de Luxembourg
